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Mis dos hijos (de 4to grado y kínder) están todavía aprendiendo a distancia. Yo trabajo desde casa y mi esposo es un trabajador esencial en una farmacia. Siento que mis hijos están frente a una pantalla todo el tiempo, incluyendo los fines de semana cuando mi esposo está de turno y yo necesito un descanso. ¿Qué podemos hacer para reducir el tiempo de pantalla?

Culpable por Pantallas en Somerville

Jessica DaSilva-Fisher

Jessica DaSilva-Fisher es una bostoniana de toda la vida que ha dedicado su carrera a defender las necesidades de las familias en entornos urbanos. Además de abogar por las familias del área de Boston, es madre de dos niños menores de cuatro años.

Estimada Culpable por Pantallas:


Me identifico mucho con tu inquietud. También soy mamá y últimamente me he sentido culpable por el tiempo que pasan mis hijos frente a las pantallas. Pero voy a sugerir, por tu bien y el mío, que veamos esto desde otro punto de vista. Tal vez la pregunta no sea tanto sobre reducir el tiempo de pantalla, porque en estos momentos estamos en modo de supervivencia. Y al parecer ya estás haciendo bastante, entre tu trabajo y administrar el aprendizaje remoto de tus hijos. Además, tienes el estrés adicional de que tu pareja está trabajando en un ambiente de alto riesgo. Te propongo entonces que en vez de preguntar cómo minimizar el tiempo de pantalla, pienses en cómo mejorar el tiempo de pantalla.


No creo que haya un número mágico de horas frente a la pantalla que difiera a los niños felices y bien adaptados de pequeños demonios. Pero cuánto tiempo es “demasiado” dependerá de la personalidad de tus hijos y solo tu (y ellos) podrán saber estos límites. Si estás empezando a ver señales de que han estado demasiado tiempo frente a una pantalla en su comportamiento, ya sea que estén actuando como zombies o no pueden despegarse de la tele sin un berrinche o exigen ver pantallas durante actividades que antes disfrutaban sin pantallas, como las comidas, entonces tal vez sea oportuno cambiar un poco las cosas.


No todo el tiempo de pantalla es igual. Como seguro has visto este año, parte del tiempo de pantalla ofrece valiosas oportunidades de aprendizaje. También son excelentes para socializar cuando no tenemos mucho acceso a amigos y actividades en persona. Por otra parte, las pantallas pueden ser usadas puramente para el entretenimiento, y eso también tiene su valor. Así que mi sugerencia es pensar en el tiempo de pantalla en estas tres categorías: tiempo de aprendizaje, tiempo social y tiempo de entretenimiento. Debes buscar el equilibrio adecuado entre estas tres categorías para tu familia.


Lo que me ha ayudado a mi es tratar de ofrecer a mis hijos (que son un poco más pequeños que los tuyos) un tiempo de pantalla que sea divertido y educativo al mismo tiempo. El tiempo de pantalla “educativo” incluye por supuesto la escuela virtual, pero también aplicaciones educativas apropiadas para su edad (como Endless Reader, Endless Numbers, o Bedtime Math) o sitios web como BrainPOP o Khan Academy; y series de televisión con un gran valor educativo (como Emily’s Wonder Lab, Dino Dana, Number Blocks, Bookmarks, o incluso Our Planet, el cual es fabuloso para toda la familia).


El tiempo social incluye FaceTime o llamadas por Zoom con los abuelos u otros familiares o amigos. También puede incluir actividades opcionales que ofrece la escuela como clubes u horas sociales después de clases, y actividades extracurriculares virtuales como las clases de Outschool o clases virtuales de tu YMCA local u otros lugares. Yo también incluyo actividades físicas virtuales en esta categoría, aunque no son técnicamente sociales. Esto incluye actividades como YouTube yoga, clases de baile o lecciones de educación física con Coach Joe.


Y bueno, el tiempo de entretenimiento es simplemente eso—tiempo en el que los niños se relajan frente a la pantalla, ya sea jugando videojuegos o viendo lo que sea que les guste.


Así que, en un mundo perfecto, lo mejor sería que la mayor parte del tiempo de pantalla de tus hijos estuviera en las dos primeras categorías, para que puedan aprender e interactuar socialmente. Pero, ¿estamos viviendo en un mundo perfecto? No, para nada. No obstante, puedes intentar balancear las categorías para hacer énfasis en la educación y la interacción. La buena noticia es que hay muchos programas educativos hoy en día, así que tal vez puedas convencerlos para que cambien parte de su tiempo de pantalla de entretenimiento por algo más educativo poniéndoles algo diferente en la televisión u ofreciéndoles un nuevo programa. Si no están interactuando con más nadie que con su familia inmediata, considera organizar un tiempo para que jueguen con sus amigos o interactúen con demás familiares regularmente a través de FaceTime o Zoom, así obtendrán interacción social y tendrás chance de tomarte un descanso. (Incluso los niños más mayores pueden necesitar que los animes a planificar tiempo social en línea).


También vale la pena establecer algunas reglas sobre las pantallas si aún no las tienes: Por ejemplo, permiteles que utilicen solo una pantalla a la vez (o sea que no pueden usar el teléfono o la tableta mientras el televisor está encendido). También puedes diferenciar entre pantallas grandes y pequeñas. Así podrás limitar el tiempo que tus hijos dedican a ver pequeños fragmentos de contenido en una tableta, pero seguir disfrutando juntos de un programa o una película.


Por último, como preguntaste cómo reducir el tiempo de pantalla por completo, considera utilizar un sistema de tiquetes. Dale a tus hijos un cierto número de tiquetes de pantalla por día que sumen una cantidad total de tiempo con la que te sientas cómoda. (Sin incluir el tiempo de aprendizaje a distancia, ya que es obligatorio). Tendrán que darte los tiquetes cuando quieran usar una pantalla, y una vez que los tiquetes se acaben, se acabó el tiempo de pantalla.


Y, por supuesto, asegúrate de que estas utilizando las pantallas para facilitar tu propia vida cuando puedas. En nuestra casa, tratamos de que el tiempo de pantalla se de cuando yo más necesito paz y tranquilidad, como cuando tengo una llamada de trabajo, estoy preparando la cena o simplemente necesito un descanso. Y está todo bien. Al fin y al cabo, toda esta situación llegará a su fin. Llegará el momento en que los niños regresen a la escuela real, cuando puedan jugar con sus amigos los fines de semana y cuando haya más opciones fuera de casa para pasar el tiempo. Cuando esto pase, naturalmente se reducirá el tiempo frente a las pantallas. Hasta entonces, haz lo que tengas que hacer para llegar al final del día sabiendo que los niños van a estar bien.

“My suggestion is to think of screen time in those three buckets: learning time, social time, and entertainment time. You want to aim for the right balance of the three buckets for your family.”