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Saber leer bien es una herramienta de vida, dentro y fuera de la escuela, pero son esos primeros años escolares los más cruciales para aprender a leer. Los estudios científicos cognitivos han comprobado los mejores métodos para aprender a leer. Y, desafortunadamente, muchos niños no están aprendiendo de la mejor manera y las interrupciones escolares debido a la pandemia han empeorado aún más la situación.

Como padre de familia, ¿cómo sabes si tu hijo está recibiendo la mejor instrucción de lectura? ¿Qué deberías averiguar sobre la instrucción de tu hijo y qué puedes hacer desde casa para apoyar el aprendizaje de lectura, sobre todo ahora que la escuela está todavía un poco fuera de lo normal?


He aquí lo que los padres de familia y cuidadores deben saber sobre enseñar y aprender a leer:


A nivel nacional, muchos estudiantes tienen dificultad para leer. Según la última Evaluación Nacional de Progreso Educativo (NAEP), conocida como el "boletín de calificaciones del país", solo el 35% de los estudiantes estadounidenses de cuarto grado leen al nivel de su grado. En Luisiana, el 26% de los estudiantes de cuarto grado alcanzan este nivel. La cifra de Massachusetts, el estado con la mejor puntuación del país, es solo 45%, y alrededor de 25% para los estudiantes de la comunidad negra y latina. Desafortunadamente, la pandemia ha empeorado las cosas para muchos niños, especialmente los que necesitan apoyo adicional con la lectura.


La ventana de aprendizaje es relativamente corta. Los niños adquieren habilidades esenciales en la infancia y edad preescolar, cuando desarrollan conciencia del lenguaje y sientan las bases de la alfabetización. Una vez que llegan a la escuela, de kínder hasta el tercer grado son años críticos para desarrollar las habilidades de lectura. A partir del tercer grado, las lecciones de tu hijo se habrán alejado de la enseñanza explícita de la lectura, y se espera que los estudiantes lean para aprender nuevas habilidades y el contenido de todas las asignaturas. Por esta razón, es esencial que todos los estudiantes aprendan a leer en sus primeros años de escuela, con o sin pandemia.


Hay una forma correcta e incorrecta de enseñar a leer. Durante muchos años, ha existido la creencia popular de que los niños aprenden a leer de forma natural al ser expuestos a muchos libros. Pero, aunque exponer a niños a una gran variedad de lectura es importante por muchas razones, no es suficiente. Los niños deben aprender la mecánica de leer, cómo combinar letras y sonidos para formar palabras, para convertirse en lectores con fluidez. Los estudios científicos cognitivos nos dicen que, cuando leemos, nuestro cerebro interpreta rápidamente las letras, las relaciona con los sonidos y los combina para formar palabras. Para entrenar a nuestros cerebros a hacer esto, necesitamos que nos enseñen las relaciones predecibles entre sonidos y ortografía (fonética) y cómo aplicar estas reglas a los diferentes textos y contenido.


Todo estudiante se beneficia de este tipo de enseñanza de la lectura. Todos los niños necesitan instrucción fonética para convertirse en lectores. Si bien es cierto que algunos niños leerán con fluidez independientemente del tipo de enseñanza que reciban, la enseñanza directa de la fonética proporcionará, incluso a estos estudiantes, una base sólida del funcionamiento del idioma inglés, reforzará las habilidades en la ortografía y los ayudará a comprender el significado de las palabras. En el caso del resto de los estudiantes que no pueden aprender a leer sin instrucción fonética explícita y sistemática, este tipo de instrucción es aún más importante.

“Durante muchos años, ha existido la creencia popular de que los niños aprenden a leer de forma natural al ser expuestos a muchos libros. Pero, aunque exponer a niños a una gran variedad de lectura es importante por muchas razones, no es suficiente.”

Los niveles de lectura no lo son todo. A menudo se asignan "niveles de lectura" a los niños en la escuela, y luego se les dan libros que corresponden a ese nivel. Aunque tu hijo debería practicar con textos decodificables, que hacen hincapié en las agrupaciones de sonidos que ya ha aprendido, el nivel de lectura de tu hijo variará en función del contenido. Un niño que sabe mucho de baloncesto, por ejemplo, leerá a un nivel más alto cuando lea un libro sobre baloncesto, en comparación con un libro sobre ballet. Por lo tanto, aunque los niveles de lectura pueden ser indicadores aproximados de lo bien que lee un niño, no lo dicen todo. Es útil que los niños lean sobre temas que conocen, así como sobre temas que no les son familiares, lo que les ayudará también a aprender más sobre el mundo.


He aquí lo que puedes hacer para ayudar a tu hijo a aprender a leer:


Habla con tus hijos. Parece sencillo, pero hablar es importante, incluso antes de que tus hijos sepan responder. Antes de que los niños puedan aprender fonética, necesitan conciencia fonológica, que es la capacidad de reconocer y manipular los sonidos de las palabras habladas. Puedes ayudarles en casa hablando con tus hijos desde la infancia, cantando canciones infantiles y jugando con palabras que riman.


Lee en casa. No es tu trabajo enseñarles a tus hijos a leer. Pero sí puedes ayudarlos a leer en casa. Si tus hijos traen libros a casa para practicar, ponlos a leer en voz alta. Aunque sea lento, si pueden leer un libro, deja que sigan tratando y leyendo el libro una y otra vez con el objetivo de que lleguen a sonar como si estuvieran hablando. Por supuesto, también deberías leerle los libros que ellos (y tú) elijan, para que desarrollen su conocimiento del mundo y amor por la literatura. (Y no te preocupes si quieren leer los mismos libros una y otra vez: ¡esto también cuenta!)


Pon atención a ciertas señales de alarma. Si notas que tu hijo adivina las palabras, o quiere leer el mismo libro una y otra vez porque se ha memorizado la mayoría de las palabras, pídele que diga todos los sonidos de la palabra y los combine. Si le cuesta hacerlo, es algo que debes plantearle al profesor. Es posible que necesite más oportunidades para practicar las letras y los sonidos individuales. Observa también su ortografía. Es normal que las habilidades ortográficas se desarrollen después de la lectura, pero no mucho después. Pregúntale al maestro de tu hijo si ve que puede leer muchas palabras, pero no es capaz de deletrearlas.


Pregúntale al maestro de tu hijo sobre su método de enseñanza. La instrucción de lectura es importante incluso durante el aprendizaje híbrido o a distancia. Una pregunta clave es: "¿Cómo enseñan la fonética?". La respuesta que quieres escuchar es algo así como: "Enseñamos la fonética de forma explícita y sistemática". Si la respuesta es "no enseñamos fonética" o "la fonética se va aprendiendo con la práctica", es posible que tu hijo no esté recibiendo la instrucción que necesita.


Pide más apoyo si tu hijo tiene dificultades. A principios de segundo grado, tu hijo debería ser capaz de descifrar cómodamente la mayoría de las palabras. Si no es así, es posible que necesite más práctica, y ahora es el momento de conseguir ayuda. No esperes hasta el tercer o cuarto grado para pedir ayuda: Para entonces, se espera que tu hijo "lea para aprender" en la escuela, y el maestro no dedicará tiempo a enseñar habilidades básicas de lectura. Si te preocupa el nivel de lectura de tu hijo, tienes derecho a solicitar una evaluación en la escuela. La escuela deberá acceder a tu solicitud o proporcionar una razón válida y por escrito para denegarla.

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