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Aunque no contemos las vacaciones de verano, muchos niños a lo largo del país han estado aprendiendo enfrente de pantallas por casi un año entero ya. Así es, increíble pero cierto. Tal vez sientes que el tiempo ha pasado volando o ha sido lentísimo (o un poco de los dos), pero es difícil de creer que hemos estado haciendo esto por casi un año.

Los maestros han trabajado arduamente para que el aprendizaje remoto se sienta como la escuela real, y padres de familia y cuidadores han hecho lo posible por mantener a los niños motivados, pero la realidad es que ha sido difícil para todos. Y aunque hemos aprendido bastante sobre el aprendizaje remoto a lo largo del año escolar (ya todos conocemos el botón de silenciar, ¿verdad?), los retos psicológicos y emocionales se han hecho más difíciles al pasar el tiempo. Si tu hijo está dando señales de fatiga real o un bajo nivel de motivación, no está solo. Y aunque todos quisiéramos tener una varita mágica para arreglar el asunto, simplemente no es tan fácil. Pero aquí hay algunas ideas para animar a los estudiantes a medio invierno.


Verifica cómo se encuentran todos. Si hace tiempo que no lo haces, pregunta cómo están todos. ¿Qué va mejor que al principio del año escolar? ¿Qué ha empeorado? Trata de mantener una conversación abierta y sin prejuicios: Tal vez tus hijos están pasando por algo que no sabías o tal vez están más contentos de lo que pensabas. Sé honesto con tus hijos y comparte cómo te sientes tú (en la medida que sea apropiado compartir). Estamos viviendo tiempos difíciles, pero nos dan la oportunidad de poner el ejemplo y demostrar a los niños cómo aprender y adaptarse, y mantener las líneas de comunicación abiertas.


Crea nuevos incentivos. Al principio de la pandemia, te recomendamos introducir pequeños incentivos para mantener a todos motivados. Si tienes tiempo de no hacerlo o ya han perdido su gracia, intenta crear nuevos incentivos para animar a todos. No tiene que ser nada complicado, solo resultar emocionante: un helado el viernes por la noche, un descanso para jugar al baloncesto a media tarde o algo divertido para todos cuando llegue el fin de semana; lo que sea que haga que tu familia se sienta entusiasmada. Si tus hijos están desmotivados, considera ofrecer estos incentivos tan solo como celebraciones diarias o semanales, sin necesidad de que tengan que ganarlos obteniendo ciertas calificaciones, por ejemplo.


Retoca sus espacios de estudio. A todos nos beneficia trabajar en un espacio que disfrutamos, aunque sea la mesa de la cocina. Haz que el área de aprendizaje a distancia de tu hijo se sienta como nuevo haciendo cosas sencillas como añadir arte a la pared, poner los utensilios escolares en envases diferentes (pueden decorar envases de vidrio o latas para hacer lapiceros nuevos) o, si tienen un espacio portátil, pueden elegir un nuevo lugar de la casa para trabajar. (Como alternativa, puedes dejarlos trabajar desde el sofá en las tardes o una vez a la semana; la gracia es que su ambiente escolar se sienta como nuevo).


Revisa el horario. Fíjate bien en el horario de tus hijos. ¿Tienen suficientes descansos para merendar? ¿O tiempo para salir a jugar afuera o escuchar música? Si piensas que tus hijos se beneficiarían con un cambio de rutina para darle más tiempo para estirarse o descansar la vista, puedes comentarlo con sus maestros. También puedes enseñarles cómo tú cumples con tu trabajo diario. Enséñales tu horario y háblales sobre cómo abordas tu lista de quehaceres, cuándo tomas descansos y cómo haces cuando sientes que estás retrasado. Siempre es útil para ellos ver cómo manejan los adultos los momentos difíciles.


Haz planes divertidos para el futuro. Eventualmente la pandemia llegará a su fin. (En serio). Llegará el tiempo cuando todos regresarán a la escuela a tiempo completo, en persona, con sus amigos y maestros. ¿Qué es lo que más querrán hacer tus hijos cuando llegue ese momento? Escribe algo que harán todos juntos cuando sea lo suficientemente seguro. No tiene que ser un viaje a la luna. Tal vez sea simplemente ir a abrazar a la abuela.


Busca apoyo adicional para tus hijos si lo necesitan. No hay que subestimar los problemas de salud mental a los que se enfrentan los jóvenes en este momento, y los padres y cuidadores no podemos ser todo para nuestros hijos (por mucho que queramos). Si crees que tu hijo sufre depresión o ansiedad y necesita apoyo adicional, no dudes en acudir a la escuela o a un profesional de la salud mental.

“Si tu hijo está dando señales de fatiga real o un bajo nivel de motivación, no está solo.”

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